Fragmentos · Florence
Sevi ya se había consolidado como un referente de alta cocina peruana en Florencia, pero su espacio subterráneo seguía siendo un lienzo en blanco.
Se describía como un bar menos trabajado que rompía la sofisticación del comedor principal. El reto no era reformar un local existente ni solucionar una crisis de marca; era la oportunidad de dar vida a un espacio totalmente nuevo desde su lanzamiento, expandiendo el pensamiento de la marca hacia una categoría inexplorada en la ciudad.
No existía un concepto previo, por lo que se diseñó desde cero. Fragmentos nació como la extensión líquida y natural del laboratorio gastronómico de Sevi, trasladando el mismo rigor conceptual y metodológico al universo de la barra. La narrativa se construyó bajo una premisa clara: la mixología contemporánea entendida como un vehículo cultural y una práctica de experimentación diaria.
El estudio riguroso de ingredientes peruanos — con énfasis en materias primas amazónicas y botánicas andinas — como punto de partida de cada cóctel. La pregunta antes que la receta.
Un menú en constante movimiento. Sin carta fija tradicional. Cada visita es una experiencia diferente, impulsada por temporada, disponibilidad y el avance de la investigación en barra.
Procesos científicos controlados — infusión, maceración, extracción y fermentación — como metodología central. El laboratorio como entorno de trabajo, no como metáfora.
A diferencia del restaurante principal, aquí el enfoque no requería un reposicionamiento, sino una arquitectura de marca completamente nueva para un lanzamiento de cero. Nada se ejecutó antes de que la metodología científica y el concepto del laboratorio estuvieran perfectamente definidos. La propuesta rechaza las cartas estáticas de la coctelería tradicional; en su lugar, se enfoca en el estudio riguroso de ingredientes peruanos haciendo que interactúen con botánicas locales e influencias internacionales.
Se decidió estructurar la comunicación y el universo de Fragmentos a través de conceptos e imágenes clave que actuaran como motor creativo: el Laboratorio Botánico y el Laboratorio Químico. Esto unificó el discurso visual de los cócteles de autor en producciones a pequeña escala, el tono misterioso del espacio y una propuesta gastronómica exclusiva — una selección de platos fríos para compartir derivados de la cocina de Sevi — diseñada específicamente para acompañar la experiencia líquida.
Cada entregable derivó de la misma raíz conceptual. El manifiesto del laboratorio llegó primero. El sistema visual siguió. La estrategia de producto y PR fue inevitable.
Creación del concepto de raíz desde cero. Definición de los pilares fundacionales y desarrollo de las directrices de comunicación bajo los marcos del Laboratorio Botánico y el Laboratorio Químico. Manifiesto y tono de voz del espacio autónomo. Identidad visual y dirección fotográfica experimental centrada en el proceso de la materia prima.
Diseño del sistema de "menú en constante movimiento" sin carta fija tradicional. Metodología técnica de barra — infusiones, extracciones y fermentaciones en pequeñas producciones. Cohesión de la propuesta de cocina fría complementaria para el bar. Estrategia de Relaciones Públicas y Press Kit especializado para medios gastronómicos.
Fragmentos se posicionó desde su lanzamiento como un espacio autónomo con una visión compartida con Sevi — no como un bar convencional, sino como un entorno de exploración rigurosa.
Ha logrado capturar el interés de la crítica especializada, consolidándose como un rincón de investigación líquida que finalmente dota al nivel subterráneo del restaurante de una personalidad única, intelectual y sofisticada. La mixología cuenta una historia de territorios, materias primas e identidades en constante transformación.